Preguntas frecuentes

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¿Las prótesis mamarias PIP pueden ser cancerígenas?

Según una evaluación de riesgo encargada por la Agencia Española de Medicamentos y Productos Sanitarios (AEMPS), no existe evidencia de una asociación entre las prótesis PIP y el desarrollo de cáncer o enfermedades del tejido conjuntivo. Igualmente, con los limitados datos disponibles, se constata que no hay evidencia de que las mujeres portadoras de estas prótesis estén expuestas a un mayor riesgo para su salud que las portadoras de otros implantes mamarios. No obstante, debido a los limitados datos clínicos existentes, y a los resultados de los ensayos físicos, químicos y de irritación efectuados, no puede excluirse la posibilidad de existencia de efectos sobre la salud. Nota de la Agencia Española de Medicamentos


¿Qué se puede hacer para evitar un cáncer de mama?

En otros tipos de cáncer existe un claro factor desencadenante, como el tabaco en el cáncer epidermoide de pulmón. Pero el cáncer de mama no es consecuencia de una única causa que pueda evitarse. Por tanto, no es posible realizar una prevención primaria. Pero sí es posible modificar distintas circunstancias que se relacionan con una mayor probabilidad de desarrollar un cáncer de mama.

Se ha relacionado el aumento del cáncer de mama en los países desarrollados con los cambios socio-laborales de la mujer condicionando un retraso de la edad a la que se tiene el primer hijo. Tener el primer hijo antes de los 25 años disminuye el riesgo de desarrollar un cáncer de mama, así como tener varios hijos y optar por una lactancia materna prolongada. El uso de tratamiento hormonal sustitutivo para aliviar los síntomas de la menopausia ha demostrado aumentar el riesgo de cáncer de mama, especialmente si se prolonga más de 5 años. Una dieta sana, rica en verduras y frutas y pobre en grasas animales parece disminuir el riesgo de cáncer de mama, además la obesidad y el consumo moderado o alto de alcohol son también factores de riesgo. Estudios recientes encuentran que realizar ejercicio físico aeróbico media hora tres días a la semana es capaz de reducir el riesgo de desarrollar un cáncer de mama entre el 15 y el 20%.

Conocer todos estos factores de riesgo pueden ayudar a las mujeres a modificar conductas y estilos de vida que permitan disminuir el cáncer de mama en nuestro medio pero lo más importante es conseguir disminuir la mortalidad de esta enfermedad y para ello es imprescindible un diagnóstico precoz mediante la participación en las campañas poblacionales de prevención que tienen a la mamografía como la principal prueba diagnóstica.


¿Es seguro quitar solo parte de la mama para tratar un cáncer de mama?

Hace varias décadas se pensaba que la única manera de tratar un cáncer de mama era amputando la mama completamente. Posteriormente, numerosos estudios clínicos controlados sobre miles de pacientes con cáncer de mama de pequeño tamaño, menores de 3-4 cm demostraron que la cirugía conservadora de la mama conseguía la misma supervivencia que la mastectomía. En la práctica, debido sobre todo al diagnóstico de la enfermedad en etapas precoces, la mayoría de las mujeres con un cáncer de mama, cerca del 70%, se tratan sin mastectomía.

El tratamiento conservador consiste en quitar el tumor con un margen de tejido mamario sano a su alrededor seguido del estudio de la posible diseminación hacia los ganglios, en la mayoría de los casos mediante biopsia del ganglio centinela, y posteriormente radioterapia para disminuir el riesgo de que vuelva a crecer tumor en esa mama.

La localización, forma y tamaño de las cicatrices se relacionan especialmente con donde está localizado el tumor en la mama, pero también con conseguir un buen resultado cosmético. Se considera que no está indicado el tratamiento conservador cuando existen más tumores en otras zonas de la mama (cánceres multicéntricos), hay microcalcificaciones extensas de aspecto maligno en la mamografía y cuando no se puede resecar con márgenes suficientes el tumor. El tamaño del tumor es un contraindicación relativa porque depende en primer lugar de la relación con el tamaño de la mama y en segundo lugar es posible en muchos casos su reducción mediante tratamiento con quimioterapia antes de la cirugía (quimioterapia neoadyuvante).

El principal riesgo del tratamiento conservador es que vuelva a crecer otra vez el tumor y en la actualidad supone aproximadamente un 1% anual, pero los estudios han demostrado que no afectan a la supervivencia. Cuando se presenta suele tratarse mediante mastectomía.


¿Qué es la biopsia del ganglio centinela?

Las células tumorales del cáncer de mama pueden escaparse hacia los ganglios, en la mayoría de los casos en la axila de ese lado. La probabilidad de que esto ocurra depende fundamentalmente del tamaño del tumor, a mayor tamaño mayor riesgo. Pero como se están diagnosticando los cánceres de mama precozmente, cerca del 60% no tienen afectación de los ganglios.

Quitar los ganglios axilares con metástasis del cáncer de mama disminuye el riesgo de recidiva en la axila y clasifica mejor la enfermedad pero quitar los ganglios si no están afectados no tiene ningún beneficio para la paciente y si un riesgo importante de complicaciones de difícil tratamiento como la inflamación crónica del brazo, denominada linfedema, y el hombro doloroso crónico. Para evitar realizar extirpaciones innecesarias de los ganglios de la axila se ha desarrollado la técnica de ganglio centinela.

El drenaje linfático de la mama se realiza de forma ordenada, llegando primero a un pequeño número de ganglios, con frecuencia uno, y de ahí a otros ganglios. La técnica de ganglio centinela identifica este primer o primeros ganglios mediante el uso de una proteína marcada con un isótopo radiactivo, mediante un colorante o una combinación de ambos. Posteriormente se procede a extirparlo y analizarlo microscópicamente. Si no se encuentra células del tumor en el ganglio centinela sabemos que es muy poco probable que haya ningún otro ganglio con células del tumor por lo que es innecesario quitar los ganglios. Si el ganglio centinela tiene metástasis se procede a quitar el resto de los ganglios axilares, lo que se denomina linfadenectomía. Actualmente se está estudiando la posibilidad de no quitar el resto de los ganglios aun cuando el ganglio centinela esté metastatizado en algunos tipos.